CALMA.
Que valientes solemos ser con los demás, pero es extraño el poco valor que tenemos para nosotros. Al no querer aceptarnos tal y cual somos, al no liberarnos, al no perdonarnos, al no amarnos.
Muchas veces hemos renunciado a deseos propios por seguir los de otros, sin sonar a repetición, de verdad tenemos que perdernos para encontrarnos, cual es nuestro propósito en la vida? cuales son nuestros miedos? nos conocemos realmente?.
Nos damos demasiado duro, nos castigamos por nuestros propios comportamientos, no nos perdonamos, no olvidamos nuestros errores.
Hay que recrear y alimentar nuestra mente y pensamientos, hacer cosas nuevas, no importa que nunca lo hayamos hecho, de eso se trata de re inventarnos, lo que nos gustaba ayer hoy ya no nos gusta. Hay que experimentar, hay que conocer y sobre todo distinguir y saber que es lo que realmente nos hace inmensos y nos llena.
Que importa si hemos hecho mil cosas y no sabemos aun que hacer con nuestra vida o si no sabemos aun que estudiar, todo es un proceso, un aprendizaje, sólo disfruta, la vida es hoy.
Todos los días de la vida nos levantamos con una actitud distinta, con complejos, con alegrías, desilusiones, preocupaciones. Son diferentes emociones y sentimientos, que nos hacen persona y hacen parte de nosotros; lo importante es saber reconocer el porque nos sentimos como nos sentimos.
Sólo hasta hace muy poco supe la importancia que tiene el poder de desahogarnos, de contar lo que sentimos sea bueno o malo, más que todo las cosas que nos perturban o que nos dejan cierto sin sabor, lo amigable y sanador que es contar esa cantidad de emociones y sensaciones.
Que tan seguros nos sentimos?, conocemos nuestros defectos y virtudes?, nos conocemos lo suficiente para saber que somos y que podemos brindar?; Que tan convencidos estamos de que estamos haciendo las cosas bien?
Después de que no podemos estar peor con nosotros, llega un momento en el que ya simplemente buscamos estar bien con nosotros mismos.
Porqué esos momentos, rachas, ciclos; Hacen parte de la vida y estos no se espacian. Cuando pasas por un mal momento, cuando no te sientes bien seguramente pasan muchos más malos momentos y lo mismo pasa cuando son rachas buenas, pero viene un momento que es el mejor sin duda alguna y es la calma.
Y aunque es muy importante estar bien con nosotros mismos, es muy importante estar bien con los demás, de nada sirve estar bien si vas a estar solo, la vida es compartir. De nada sirve ganar todo solo si no hay con quien compartirla, por eso tenemos familia, parejas y amigos. Porqué de ellos y con ellos aprendemos, vivimos, crecemos.
Cuando valoramos la esencia de cada persona, todo se vuelve más fácil. Comprendemos más, perdonamos más, amamos más. ¡Nos dan vida, nos dan calma!
Sara Jiménez Brome
Muchas veces hemos renunciado a deseos propios por seguir los de otros, sin sonar a repetición, de verdad tenemos que perdernos para encontrarnos, cual es nuestro propósito en la vida? cuales son nuestros miedos? nos conocemos realmente?.
Nos damos demasiado duro, nos castigamos por nuestros propios comportamientos, no nos perdonamos, no olvidamos nuestros errores.
Hay que recrear y alimentar nuestra mente y pensamientos, hacer cosas nuevas, no importa que nunca lo hayamos hecho, de eso se trata de re inventarnos, lo que nos gustaba ayer hoy ya no nos gusta. Hay que experimentar, hay que conocer y sobre todo distinguir y saber que es lo que realmente nos hace inmensos y nos llena.
Que importa si hemos hecho mil cosas y no sabemos aun que hacer con nuestra vida o si no sabemos aun que estudiar, todo es un proceso, un aprendizaje, sólo disfruta, la vida es hoy.
Todos los días de la vida nos levantamos con una actitud distinta, con complejos, con alegrías, desilusiones, preocupaciones. Son diferentes emociones y sentimientos, que nos hacen persona y hacen parte de nosotros; lo importante es saber reconocer el porque nos sentimos como nos sentimos.
Sólo hasta hace muy poco supe la importancia que tiene el poder de desahogarnos, de contar lo que sentimos sea bueno o malo, más que todo las cosas que nos perturban o que nos dejan cierto sin sabor, lo amigable y sanador que es contar esa cantidad de emociones y sensaciones.
Que tan seguros nos sentimos?, conocemos nuestros defectos y virtudes?, nos conocemos lo suficiente para saber que somos y que podemos brindar?; Que tan convencidos estamos de que estamos haciendo las cosas bien?
Después de que no podemos estar peor con nosotros, llega un momento en el que ya simplemente buscamos estar bien con nosotros mismos.
Porqué esos momentos, rachas, ciclos; Hacen parte de la vida y estos no se espacian. Cuando pasas por un mal momento, cuando no te sientes bien seguramente pasan muchos más malos momentos y lo mismo pasa cuando son rachas buenas, pero viene un momento que es el mejor sin duda alguna y es la calma.
Y aunque es muy importante estar bien con nosotros mismos, es muy importante estar bien con los demás, de nada sirve estar bien si vas a estar solo, la vida es compartir. De nada sirve ganar todo solo si no hay con quien compartirla, por eso tenemos familia, parejas y amigos. Porqué de ellos y con ellos aprendemos, vivimos, crecemos.
Cuando valoramos la esencia de cada persona, todo se vuelve más fácil. Comprendemos más, perdonamos más, amamos más. ¡Nos dan vida, nos dan calma!
Sara Jiménez Brome
Como siempre muy tesa amor, algún día como usted oyó
ResponderEliminarJaja te amo, teso tú!
Eliminar